Por: C.P.C. Julio César González Caba
En un entorno marcado por cambios económicos, sociales y ambientales cada vez más complejos, la información contable ha tenido que evolucionar para responder a nuevas demandas de transparencia y generación de valor. En este contexto, las Normas Internacionales de Sostenibilidad IFRS S1 e IFRS S2, emitidas por el International Sustainability Standards Board (ISSB), representan un paso decisivo hacia la integración de la sostenibilidad en los procesos de reporte corporativo. Este artículo analiza cómo estas normas están transformando la práctica contable, redefiniendo la forma en que se entiende el valor empresarial y planteando nuevos retos para su implementación en México, especialmente para los profesionales de la contaduría pública.
La evolución de la información contable ante los retos de la sostenibilidad
Durante décadas, la contabilidad centró sus esfuerzos en la medición y presentación de información financiera dirigida principalmente a propietarios, inversionistas y acreedores. Sin embargo, la creciente relevancia de desafíos globales como el cambio climático, la desigualdad social y las exigencias de una gobernanza corporativa más sólida ha impulsado una transformación en la forma de entender el desempeño empresarial. En este nuevo escenario, la sostenibilidad ha dejado de ser un elemento complementario para convertirse en un componente estratégico de la información contable, ampliando su alcance y reforzando su papel en la toma de decisiones.
Un punto de inflexión en esta evolución ocurrió en 2021 con la creación del International Sustainability Standards Board (ISSB) bajo el amparo de la Fundación IFRS. Este organismo asumió la tarea de desarrollar estándares internacionales que permitan integrar la sostenibilidad en los procesos de información corporativa de manera consistente y comparable. A través de normas como la IFRS S1, enfocada en los requisitos generales para la revelación de información financiera relacionada con la sostenibilidad, y la IFRS S2, centrada en la divulgación de información vinculada al clima, el ISSB busca establecer un lenguaje común para las organizaciones. De esta forma, los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) pasan a formar parte de los informes corporativos, fortaleciendo la transparencia, la rendición de cuentas y la creación de valor a largo plazo.
- NIS: la transformación de la información contable en las organizaciones
- Sostenibilidad y criterios ASG en las empresas: desafíos, tendencias y oportunidades
- ¿La inteligencia artificial reemplazará a los contadores?
- El SAT endurece la fiscalización y eleva la exigencia sobre los CFDI
- Aureliano Hernández Palacios Cardel
De la contabilidad tradicional a los estándares de sostenibilidad
Durante gran parte de su historia, la contabilidad se concentró en el registro y la presentación de activos, pasivos, ingresos y gastos, con un enfoque orientado principalmente a la medición del desempeño financiero en el corto y mediano plazo. Bajo este modelo, los estados financieros se consolidaron como la principal fuente de información para evaluar la situación económica de las organizaciones. No obstante, diversos especialistas han señalado que este enfoque resulta insuficiente para identificar y comunicar riesgos y oportunidades asociados a factores no financieros que también inciden en la generación de valor.
Ante esta necesidad, en el ámbito internacional surgieron iniciativas orientadas a fortalecer la divulgación de información sobre sostenibilidad. Marcos de referencia como el Global Reporting Initiative (GRI) y los estándares desarrollados por el Sustainability Accounting Standards Board (SASB) marcaron los primeros esfuerzos para estandarizar la presentación de información ambiental, social y de gobernanza. Sin embargo, la coexistencia de múltiples modelos de reporte generó desafíos relacionados con la consistencia, comparabilidad y utilidad de la información para inversionistas, reguladores y demás grupos de interés. En respuesta a este escenario, se creó el International Sustainability Standards Board (ISSB), con el objetivo de impulsar un marco de referencia global que facilite la generación de información de sostenibilidad comparable y de alta calidad.

En México, la relevancia de estos cambios también ha sido reconocida por organismos profesionales como el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), que ha destacado la importancia de incorporar criterios de sostenibilidad en la práctica contable. Desde esta perspectiva, la información no financiera ha dejado de ser un complemento para convertirse en un elemento clave en la evaluación de la continuidad, resiliencia y capacidad de crecimiento de las organizaciones en el largo plazo.
En este contexto, la integración de variables ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en los procesos de medición, análisis y revelación contable se presenta como una evolución necesaria. Más que una tendencia, representa una transformación en la forma de comprender el desempeño empresarial y de comunicar el valor que una organización genera para sus inversionistas y la sociedad.
El futuro de la información contable ya está en marcha
La sostenibilidad está redefiniendo la forma en que las organizaciones generan, presentan y comunican información. En este contexto, las normas IFRS S1 e IFRS S2 representan un paso importante hacia una contabilidad más transparente, comparable y alineada con las necesidades actuales de los mercados y la sociedad.
Para los profesionales de la contaduría, este cambio implica nuevos desafíos, pero también una oportunidad para aportar mayor valor a la toma de decisiones y a la creación de organizaciones más resilientes. Si deseas profundizar en este tema, consulta la edición de agosto de 2026 de la revista Contaduría Pública, disponible en el sitio web del I.M.C.P., donde encontrarás un análisis más detallado sobre el papel de las NIS en la evolución de la información contable.


